Proyecto social

Más de 60.000 personas están en el paro en el Baix Llobregat, según datos del Observatorio de empresa y Ocupación de la Generalitat. Un 14% son jóvenes y casi la mitad son personas mayores de 45 años. En Central Parc generamos oportunidades de inserción para estas personas a través de la agricultura ecológica promoviendo la formación y poniendo en valor fincas abandonadas del Parque Agrario del Baix Llobregat.

Jóvenes de 16 a 21 años
La juventud es uno de los colectivos más vulnerables de nuestra sociedad. Con más de un 50% de tasa de paro juvenil, aquellos que no tienen estudios básicos finalizados ni experiencia laboral son los que menos posibilidades tienen de insertarse en el mercado laboral y, por lo tanto, de tener acceso a una estabilidad económica que les permita independizarse y desarrollarse como personas adultas. Nosotros apostamos por mejorar la formación de estos jóvenes, para que obtengan una formación básica y sigan formándose durando unos años, con el objetivo de que en un futuro cercano sean más competitivos y aumenten sus posibilidades de optar a un puesto de trabajo.

Los jóvenes que participan en Central Parc están cursando el curso de PFI (Programa de Formación e Inserción), en la especialidad agropecuaria, en Sant Boi de Llobregat. A través de este curso de un año de duración, los jóvenes retoman las asignaturas necesarias para examinarse de la E.S.O al finalizar el curso. Además, se especializan en un oficio, sobre el cual participan en sesiones teóricas y prácticas. Central Parc realiza la formación teórico-práctica de las competencias relacionadas con la agricultura entre los meses de octubre y abril. Durante los meses de mayo y junio, los jóvenes también pueden realizar sus prácticas profesionales en nuestra cooperativa. Al finalizar el curso, pueden acceder al examen de E.S.O o continuar estudiando en la escuela de adultos. Y, posteriormente, seguir estudiando un grado medio o bien insertarse en el mercado laboral.

A través de un convenio firmado con los Departamentos de Medio ambiente y de Educación del Ayuntamiento de Sant Boi y con la ONG DESOS Opción Solidaria, el Ayuntamiento colabora con la selección de los jóvenes que cursan el PFI en las diversas especialidades, así como de derivarlos a nuestra cooperativa para la formación agrícola y las prácticas profesionales.

Parados de larga duración mayores de 45 años
En Sant Boi hay unas 2.000 personas mayores de 45 años que llevan más de dos años en el paro y que han agotado la prestación económica. Muchas de ellas provenientes del sector de la construcción, y la mayoría con cargas familiares. Nuestro objetivo es ofrecer una formación en agricultura ecológica durante un año, periodo en el cual pueden observar y participar en el cultivo de los diferentes productos y temporadas, para aumentar así sus posibilidades de reinserción en el mercado laboral, en el ámbito de la agricultura. Esta formación se desarrolla en un espacio de casi media hectárea, y la cosecha resultante se destina al autoconsumo, cubriendo así parte de las necesidades básicas de alimentación con un producto ecológico y de alta calidad. No se trata de una donación, sino que dignificamos esta aportación y valoramos el producto a cambio de unas horas de trabajo semanal que los usuarios realizan en las parcelas de la cooperativa.

Está demostrado que el trabajo al aire libre, el contacto con la naturaleza y el hecho de plantar y recolectar el propio alimento, así como el trabajo en equipo, es una terapia excelente para aumentar la autoestima, lo cual es imprescindible a la hora de incrementar las posibilidades de reinsertarse en el mercado laboral.

La empresa municipal de Sant Boi de Llobregat CORESSA, especializada en la formación y promoción laboral en la ciudad, es la encargada de hacer la selección de las personas que participan en el proyecto.

Refugiados o solicitantes de asilo

El mundo vive la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. Violencia, conflictos armados, desastres naturales, violaciones de derechos humanos o persecuciones forzaron 12,4 millones de personas a abandonar su casa en el 2015. En 2016 ya han muerto 4.690 personas en el mar Mediterráneo y, de media, cada minuto 24 personas se han visto obligadas a huir de su casa. Nosotros queremos responder delante esta situación de emergencia internacional derivada de los conflictos en los países del Sur. Tenemos que actuar frente a la necesidad social urgente de las personas refugiadas o demandantes de asilo que llegan a nuestras comunidades. Queremos continuar con nuestra idea de abordar problemáticas de ámbito local con perspectiva global.

Hemos firmado un convenio con la Comissió Catalana d’Ajuda al Refugiat (CCAR) para que personas refugiadas o demandantes de asilo residentes en Sant Boi o en el Área Metropolitana de Barcelona y provenientes de 5 países distintos participen en nuestro proyecto de formación y ocupación. Todas han vivido contextos personales muy difíciles y se encuentran en una situación personal, económica y psicológica muy vulnerable. Su integración en nuestra sociedad es una urgencia para que puedan rehacer sus vidas y encontrar alojamiento propio con sus ingresos en el período de tiempo legal otorgado por las autoridades, inferior a un año.

Nuestra cooperativa ofrece formación sobre agricultura ecológica centrada en el cultivo  de frutas, verduras y hortalizas. Además, los productos que cultivan con el apoyo de nuestros formadores ayudan a cubrir su alimentación semanal y la de sus familias. En 2017 tenemos la intención de ampliar la formación en agricultura ecológica a 10 personas refugiadas y demandantes de asilo, con los expedientes en proceso de aceptación o ya aceptados. Cuando termine el año habrán adquirido la formación necesaria para trabajar en la agricultura ecológica en nuestra parcela o en otra.

Personas que cumplen mesuras penales alternativas

En el año 2015, en Cataluña más de 12.000 personas diferentes cumplieron una pena de Trabajos en Beneficio de la Comunidad (TBC). Este tipo de condena es la forma más habitual entre las llamadas mesuras penales alternativas. Para aplicarla se necesita el consentimiento del penado ya que le obliga a ofrecer su cooperación no retribuida en determinadas actividades de utilidad pública. Una de las opciones que pueden escoger estas personas es la participación en talleres o programas de formación.

Desde Central Parc colaboramos con el Departament de Justícia de la Generalitat para ayudar a personas penadas con sentencias cortas a los que se les ofrece la posibilidad de realizar un trabajo en beneficio de la comunidad en lugar de ingresar a prisión o pagar una multa. Nuestro acuerdo establece que personas provenientes del Garraf, el Baix Llobregat y el Alt Penedés realizan labores de apoyo a nuestras parcelas productivas. Más allá de la reinserción social, su trabajo ayuda a nuestra actividad productiva.